Los libros de viaje de Reneé Farca

 



por La Consultoría
Ciudad de México, junio 2022
Tiempo estimado de lectura: 15 minutos


Reneé Farca, Caligrafía (Paisaje oriental) de la serie “Pillow Book”, Impresión digital en acetato y fotopolímero sobre papel Liberón, 30 x 35 cm, 2021-2022. Cortesía de la artista.

 

Reneé Farca (Ciudad de México, 1961), integrante de la cuarta edición del programa educativo de La Consultoría, desarrolló un proyecto con el que se aproxima a la idea de viaje y al lenguaje cinematográfico a partir de la gráfica. Las piezas de Reneé toman la forma de libros de artista que vinculan sus propias experiencias y memorias subjetivas de viajes personales, con referencias cinematográficas específicas, a las que alude mediante su producción visual. La audaz experimentación gráfica llevada a cabo por la artista incluye la combinación de técnicas como el aguafuerte y el aguatinta, el Chine-collé, la serigrafía, el collage e incluso la impresión digital sobre acetatos que son integrados a los papeles del grabado. Algunos ejemplos de lo anterior son los libros de artista Pillow Book (2021), El arca rusa (Timbres St. Petesburg) (2021-2022) y Veronika/Véronique (2018-2022). Cada una de las piezas mencionadas posee un conjunto de referencias y trasfondos particulares que merecen la pena ser analizados de manera individual.

Pillow Book

La pieza Pillow Book es un conjunto de folios de 21 x 27.5 cm encuadernados a mano, cuya cubierta es una envoltura de papel amate doblado. Este libro de artista es una encarnación del concepto de “libro de cabecera” abordado en la película The Pillow Book (1996), del director inglés Peter Greenaway. En la cultura japonesa era costumbre guardar en las almohadas —hechas de cerámica o de madera huecas— los diarios íntimos. La estructura de la película responde a una cronología circular y en ella puede apreciarse el interés de Peter por romper con el lenguaje cinematográfico tradicional, a través de la yuxtaposición simultanea de imágenes y de la inserción de tomas complementarias dentro de las secuencias principales de las escenas. Este recurso se relaciona también con la cultura japonesa, perceptible en el uso de ese lenguaje y también en su literatura, y cuya función es la de completar o adelantar lo que ocurre, lo que se dice, o lo que va a suceder.

Así, los folios contenidos en la pieza de Reneé consisten en una serie de transparencias de acetatos y papeles japoneses sobre los que se han impreso stills de la película y grabados de la artista que aluden a la imaginería oriental presentada en el filme. La secuencia de transparencias entre una hoja y otra genera un juego de imágenes sobrepuestas que se van mezclando entre un encuadre y otro, aludiendo tanto al flujo de imágenes de una película, como al recurso utilizado por el director de insertar y sobreponer tomas que se anexan a la escena principal. Una especie de collage cinematográfico que es replicado por Reneé con el pasar de las delicadas hojas semitransparentes, creando a su vez una sensación narrativa que parece no comunicar una historia lógica hilada cronológicamente, sino puramente visual y gráfica.

La trama en la película The Pillow Book es contada por Nagiko, quien relata su propio proceso de aprendizaje, en el que pasa de ser el soporte de la escritura y caligrafía de su padre a convertirse ella misma autora y pincel de escritura. En el largometraje, las etapas de desarrollo de Nagiko se presentan divididos en libros, algunos de los cuales son dedicados a su conocimiento del amor, de la muerte y de la venganza. La historia de Nagiko está profundamente ligada a sus recuerdos infantiles de cumpleaños, cuando su padre, que es calígrafo, le dibujaba en la cara una bendición tradicional. La familia de Nagiko era pobre y su padre se ve obligado a pagar su deuda a un editor mediante favores sexuales. Atrapada en un matrimonio fallido con el hijo adoptivo del editor, la biblioteca de Nagiko es incendiada por su rencoroso esposo. Ella escapa a Tokio y se convierte en una aclamada modelo. Los recuerdos familiares la persiguen, por lo que Nagiko debe satisfacer su deseo sexual buscando amantes que escriban sobre su cuerpo.

Sin embargo, para Nagiko todas sus parejas sexuales son insuficientes en términos de placer carnal pero también en cuanto a su talento literario, lo que la condena a tener solamente momentos de éxtasis pero no una relación duradera y auténtica. Persuadida por Hoki, un fotógrafo joven que está enamorado de ella, intenta publicar un texto pero es rechazada por el mismo editor que humilló a su padre. Al saber que el editor tiene como compañero a Jerome, Nagiko decide seducirlo. Sin embargo, las cosas dan un giro inesperado cuando ella se enamora de este último. Jerome sugiere a Nagiko que escriba de nuevo el libro, ahora sobre su cuerpo, para que él lo presente al editor y lo convenza de publicarlo. Es así como Nagiko cubre a su amante con un texto, en el que poéticamente bosqueja un plan para escribir otros doce más, donde el cuerpo y la palabra sean considerados indivisibles.

La propia narrativa de la película está vinculada al proceso de escritura del personaje de Nagiko, quien va componiendo libro tras libro sobre la piel de sus amantes, en paralelo al desarrollo de la trama del largometraje. De esta manera, el uso del libro como soporte toma una nueva dimensión en el entendimiento del Pillow Book de Reneé, en el que se han interrelacionado íntimamente la referencia general de la película, el arco del personaje principal presentado en la forma de libros-capítulos, así como la propia práctica literaria y caligráfica del personaje. Hacia el final del libro de Reneé, aparece la cita “Treat me like the page of a book” que ha sido tomada de una línea de diálogo de la película, y que resulta sumamente sugerente dada la seductora relación entre caligrafía y piel desnuda presentada en el filme, y que es recreada por la artista en la forma de un libro artesanal elaborado con papeles delicados, traslúcidos y vulnerables que aluden a la corporalidad y a la sexualidad vinculada a las habilidades caligráficas, tal como fueron exploradas en el largometraje.


Reneé Farca
, Pillow Book, 2021. Libro de artista.


El arca rusa (Timbres St. Petesburg)

Por su parte, el libro El arca rusa (Timbres St. Petesburg) alude a la forma de un libro de timbres coleccionados, en el que han sido guardados souvenirs del viaje que la artista realizó a Rusia durante la década de los noventa, junto con grabados que fueron realizados para asemejar timbres postales y que presentan imágenes relacionadas con la historia rusa. Para su realización, Reneé tomó dos referencias específicas: la película Russian Ark (2002) del director Alexander Sokurov, así como una colección auténtica de timbres rusos, preservados en un álbum titulado St. Petesburg.

El filme Russian Ark, consiste en una sola toma continua de 96 minutos que fue grabada en su totalidad en el Palacio de Invierno, dentro del terreno del Museo del Hermitage, el 23 de diciembre del 2001. En la película, un narrador anónimo vaga por los corredores del Palacio de Invierno de San Petesburgo al tiempo que da a entender que murió en un trágico accidente y que ahora es un fantasma que deambula por el edificio. A lo largo del recorrido por el palacio, el narrador se encuentra con varios personajes reales y ficticios de distintos periodos que abarcan 300 años de la historia de la ciudad. En cada sala se presenta un periodo distinto de la historia rusa, aunque éstos no aparecen de manera cronológica. Además, el narrador es acompañado por “el europeo”, que representa al Marqués de Custine, un viajero francés del siglo XIX que visitó la nación rusa y escribió un libro al respecto. El recorrido temporal que se presenta en el largometraje visita los siguientes momentos históricos: Pedro el Grande acosando y atacando a uno de sus generales; una presentación espectacular de óperas y obras de teatro de la época de Catalina la Grande; una audiencia imperial en la que una disculpa formal es ofrecida al Zar Nicolás I por el Shá de Irán, con relación al asesinato del embajador Alexander Griboyedov en 1829; la idílica vida familiar de los hijos del Zar Nicolás II; las sucesiones ceremoniales de distintos regimientos de la Guardia Imperial; los recorridos actuales de visitantes al palacio; el director del Museo del Hermitage susurrando a Iósif Stalin la necesidad de hacer reparaciones al edificio; y los esfuerzos desesperados de un habitante de Leningrado para fabricar su propio ataúd durante el sitio de la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial. Una vez más, la referencia elegida por Reneé remite a la experimentación de la dimensión temporal, no sólo mediante el uso de una sola toma directa, sino también en los episodios históricos que la película visita, además de la presentación fuera del orden cronológico en la que sucedieron los acontecimientos citados.

Por otro lado, el libro que guarda la colección de timbres rusos posee cubiertas duras de color azul marino, mientras que sobre la portada, la frase “St. Petesburg” ha sido estampada con letras doradas. La colección de timbres postales incluye casi un centenar de ejemplares, todos auténticos, lo cual puede comprobarse por el hecho de que cada uno de ellos ha sido marcado con un sello postal ruso. Los bordes dentados de los timbres pueden apreciarse también en los conjuntos de 8 o más timbres, que forman una imagen más grande, y de los que pueden desprenderse los timbres individuales haciendo uso de las líneas perforadas. En este libro, los timbres han sido agrupados temáticamente en categorías que subrayan la importancia de algunos episodios y rasgos culturales propios de la nación rusa: de la flora y fauna propias del país asiático, pasando por las pinturas que alberga el Hermitage, hasta los atuendos tradicionales, la era comunista, la odisea espacial y otros avances científicos. Hasta aquí, es interesante notar que el concepto mismo del timbre auténtico implica que cada uno de los ejemplares coleccionados da fe de algún viaje postal que partió de Rusia, lo que explicaría la pertinencia de esta referencia en el libro creado por Reneé.

Es así como en la pieza El arca rusa (Timbres St. Petesburg) de Reneé, coinciden las exploraciones cinematográficas de Russian Ark junto con la afición de algún coleccionista de timbres postales y las propias memorias subjetivas de la artista sobre su viaje a Rusia. Durante su viaje a ese país Reneé tuvo la oportunidad de acudir al Museo del Hermitage en una visita grupal realmente excepcional: por la noche después del cierre, el grupo pudo recorrer por su cuenta las salas del museo. La artista recuerda haberse encontrado frente a frente con algunas pinturas de Rembrandt, completamente a solas. Quizás la memoria de esta experiencia es la que inspiró la elección de la cita que aparece en su libro El arca rusa (Timbres St. Petesburg), “Esta pintura y yo tenemos un secreto”, otra línea tomada del diálogo de un filme, esta vez de Russian Ark, por lo que Reneé ha colocado la frase en ruso y en español, arriba y abajo de un grabado abstracto, hacia el final de las hojas que componen la obra. En su viaje a Rusia, Reneé también asistió a una función del Ballet Bolshoi —otro grabado contenido en el libro remite a la puesta en escena, además de la invitación que guarda la artista—, y a una velada nocturna en donde una orquesta rusa se presentó frente al grupo de visitantes del Hermitage al interior de una de las salas del museo. Dichas experiencias se acercan bastante a las que pueden verse en el largometraje ruso y marca una clara correspondencia con la decisión de referirse a esta película en el libro de la artista.

Al mismo tiempo, algunos timbres de la colección del libro St. Petesburg fueron tomados como readymade para incluirse en la pieza de la artista junto con algunos boletos de viaje, mapas de San Petesburgo y otros folletos. Sin embargo, el contenido que se lleva el papel protagónico del libro son los grabados que fueron creados específicamente para ser contenidos ahí. Y es que todos ellos fueron recortados por los bordes a la manera de los timbres auténticos, mientras que sellos de goma con los diseños postales originales fueron mandados a hacer en distintos tamaños, para luego sellar cada uno de los grabados. A lo largo de la producción gráfica contenida en el libro de la artista, la experimentación con los sellos es llevada a distintos niveles, desde un par de impresiones pequeñas en las esquinas del área impresa, hasta la radical presentación de un grabado realizado sólo con las marcas postales, en distintos tamaños, sobre un fondo rojo. La portada del libro incluso, fue estampada con el sello de mayor tamaño en tinta dorada, una clara alusión a la portada del libro St. Petesburg. Mientras las hojas de la pieza de Reneé son azul marino —también en honor al libro de la misma tonalidad—, las cubiertas duras del libro de la artista fueron entelados en color rojo, un juego cromático que remite a la estética institucional del comunismo ruso, otro episodio importante en la historia de aquel país.


Reneé Farca
, El arca rusa (Timbres St. Petesburg), 2021-2022. Libro de artista.


Veronika/Véronique

Por último, el libro Veronika/Véronique está conformado por una serie de grabados impresos en una sola tira de papel de 150 cm de largo, doblada a manera de acordeón para lograr 7 páginas diferentes. La producción gráfica presentada en el libro fue realizada con aguatinta y Chine-collé, que en conjunto logran el efecto de una profunda tonalidad púrpura, técnicas que después han sido intervenidas con serigrafías de tinta amarillo brillante para “subtitular” cada imagen. Veronika/Véronique está basado en la película La double vie de Véronique (1991) del director polaco Krzysztof Kieślowski. El filme explora los temas de la identidad, el amor  y la intuición humana a través de los personajes de Veronika, una cantante soprano polaca, y su doble, Véronique, una maestra francesa de música. Las dos mujeres no se conocen pero comparten una misteriosa conexión emocional que trasciende el lenguaje y la geografía.

Las escenas que dan inicio a la película son paralelas: en Polonia, en 1968, el cielo estrellado nocturno es mostrado a una pequeña niña; mientras que en Francia, una de las primeras hojas de la primavera también es mostrada a una niña pequeña. Después, en 1990, una joven llamada Veronika canta en un concierto al aire libre con su grupo coral cuando un aguacero repentino hace que todos los integrantes corran a cubrirse. Veronika se encuentra con su novio, Antek, y se van a su departamento a tener sexo. Al día siguiente, ella le pide a su padre que le diga a Antek que tiene que irse con su tía enferma a Cracovia y le menciona que últimamente siente que no está sola en el mundo. Veronika viaja en tren a Cracovia, donde visita a su tía. Posteriormente contacta a una amiga local para encontrarse con ella en su práctica de coro. Durante el ensayo, Veronika los acompaña con su voz soprano, por lo que el director musical le pide una audición. Eufórica, Veronika se apresura a llegar a casa con la partitura musical. Al atravesar una plaza en medio de una protesta, Veronika nota a una turista francesa tomando fotos de los manifestantes, una mujer que luce exactamente como ella. Veronika le sonríe mientras la ve subirse el autobús que se aleja de forma veloz. En la audición, Veronika impresiona al director musical y obtiene el papel de soprano. Mientras regresa a casa, sufre un pequeño paro cardiaco pero se recupera rápidamente. Al siguiente día Veronika se reúne con Antek y esa noche, cuando canta su parte en solitario, Veronika cae al piso del escenario y muere de un ataque al corazón. Ese mismo día, en Francia, Véronique se ve rebasada por un sentimiento de duelo después de tener sexo con su novio. Más tarde va con su maestro de música para presentarle su renuncia del coro. Luego dirige su clase musical sobre una pieza del compositor del siglo XVIII Van den Budenmayer, la misma pieza que Veronika interpretaba cuando murió. Por la noche, una llamada despierta a Véronique pero nadie le responde, sólo escucha una voz de coro cantando la pieza de Van den Budenmayer. Al siguiente día ella visita a su padre y le revela que siente que ha perdido a alguien importante en su vida. Después, Véronique le dice a su nuevo interés romántico, Alexandre, que siente que ha estado ahí y en otro lugar al mismo tiempo, y que alguien ha estado guiando su vida. Es entonces cuando Véronique procede a mostrarle el contenido de su bolsa a Alexandre y él toma la hoja de pruebas fotográficas que ella tomó en su viaje a Polonia. Alexandre nota lo que parece ser una foto de Véronique pero ella le asegura que no es la persona fotografiada. Alexandre cae en la cuenta de que la que aparece en la foto es Veronika, por lo que Véronique se siente abrumada y rompe en llanto mientras él la consuela. Así queda claro que el destino de Veronika, de alguna manera ha convencido a Véronique que renuncie al canto para evitar una muerte similar.

Los grabados producidos por Reneé para este libro muestran recreaciones abstractas de las ambientaciones y escenas de la película mediante el uso de siluetas y distintas texturas, mientras que los subtítulos impresos en serigrafía son también diálogos de escenas importantes para la trama del filme. Además, puede decirse que el intenso y peculiar color púrpura logrado en las impresiones de la artista a partir de la combinación del aguatinta y el Chine-collé hace eco de las aproximaciones al color características de Krzysztof, quien utilizó una cinematografía hiper estilizada en La double vie de Véronique valiéndose de filtros y una edición del color en postproducción. El director polaco llevaría este interés hasta sus últimas consecuencias en su notoria trilogía de los Tres Colores: Azul (1993), Blanco (1994) y Rojo (1994).

La narrativa doble y paralela expuesta en La double vie de Véronique también es puesta en práctica en la obra Veronika/Véronique de Reneé, no sólo en la portada y el título del libro, sino también en el flujo que toma el pasar de las hojas de acordeón. Al llegar a la mitad del libro, una cita doble de la película exige ser volteada de cabeza para leer las líneas invertidas. La primera cita reza “Tengo una sensación extraña, que no estoy sola, que no estoy sola en este mundo”, mientras que al girarse, las líneas de cabeza se leen “Toda mi vida he tenido la sensación de estar aquí y en otro sitio al mismo tiempo”. Voltear el libro permite entonces continuar pasando las hojas para encontrar los últimos grabados y cerrar finalmente la contraportada del libro, una inversión de la portada del mismo. 


Reneé Farca
, Veronika-Veronique, 2018-2022. Libro de artista.


El libro como viaje

Varias son las características que comparten los libros de Reneé: en todos ellos se alude a ejemplos cinematográficos particulares que se relacionan con el propio concepto de las obras de la artista, además de que estas referencias fílmicas, así como las propuestas individuales de cada libro, remiten a contextos y entornos en los que el viaje a otros lugares y las exploraciones de temporalidades no lineales son importantes para sus autores. Pero sobre todo, la aproximación más interesante en la producción artística de Reneé es la tensión entre las estrategias narrativas y la pérdida de los significados. Si la estructura de los libros sugiere la existencia de una secuencia narrativa, y la producción gráfica incluida en ellos insinúa la presencia de personajes, escenarios y locaciones, diálogos, recorridos y desplazamientos de un lugar a otro y de un momento a otro, en realidad lo que está puesto en juego en estos libros es el distanciamiento con estos elementos y la pérdida de su función comunicativa. Así, aunque las referencias seleccionadas informan los aspectos y dinámicas generales que dan lugar a las piezas, es la ausencia de información y la falta de datos crudos lo que posibilita una experiencia alterna en el encuentro con los libros de Reneé. Con ello, la artista ha descubierto la forma de recurrir a estrategias narrativas que no contienen narración alguna, llevando la comunicación a sus límites y alejándose de los referentes originales y sus significados, para explorar ese espacio liminal entre la narración y la ausencia de ella.

 
 

 

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